Espacio. 2019 
Instalación sensorial / Paisaje sonoro y arte generativo /
Juan Andrés Maldonado Neira.

Instalación lúdica que activa nuestra imaginación, recuerdos y emociones, induce al participante a un estado anímico, estado cognitivo que permite controlar su interpretación de  la  asociación de ideas metafóricas, para incitar en el, ideas de empatía.  

Vivencias que nos hacen únicos, sensaciones que nos unen. 

Inauguración / 25 de octubre / 17h00 - 18h00.
Aporte sugerido 5.

Taller experimental de pintura y dibujo / 
29 de octubre / 17h00 - 18h00
Aporte sugerido 10.

idiomART / Presidente Córdova 1-77 entre Manuel Vega y Miguel Angel Estrella.

espacio II, es una propuesta paisajística sonora, creada para guiar un proceso de construcción espacial a partir del autoanálisis, promoviendo una mirada autocritíca de la vida cotidiana, una  reflexión y proyección  hacia  una sociedad más igualitaria. Instalción artística que se concibe como  un paisaje fantástico que solo puede ser visualizado mediante la imaginación. Esta experiencia sensorial revaloriza los recuerdos olfativos, visuales y sonoros de cada parti cipante, para crear una experiencia  personal y única. 

 

De acuerdo con  un guión sonoro, elaborado bajo parámetros emocionales, Faro, construye experiencias en un espacio ficticio a partir del recorrido del participante por varios escenarios, entre ellos un faro, -metáfora de vida- que,  como una estructura material, almacena y protege los recuerdos, sentimientos y emociones que moldean el carácter y  la personalidad, esta práctica sensorial guia al participante, que se sumerge en el recorrido de una historia, donde el protagonista es uno mismo , quien concibe una idea espacial y luego la  manifiesta formalmente en un espacio simbólico intangible, que  se da a través del yotopia del participante, como ser  intermediario y promotor de  proceso de construcción de  nuevos no lugares  que  dan paso a situaciones y sensaciones  que solo se dan en el territorio de los sueños. Narración sonora que se enfoca en la visualización de un espacio efímero e ideal. Lugar interno de auto conocimiento y construcción, que detona desde la acción del Yo, como cuerpo transformador de espacios y eje accionador de conciencia. 

 

El proyecto sensorial,  espacio II, investiga métodos de condicionamiento participativo, como puntos detonates de emociones y sensaciones, eje focal de un encuentro lúdico de libre interrelación del individuo que ese encuentra en una constante  búsqueda de complementación bidireccional entre mente, sociedad y espiritualidad, con el fin de conformar un cuerpo público, organismo donde no “[…] se encuentra el estigma de los sucesos pasados, de él nacen los deseos, los desfallecimientos y los errores; en él se entrelazan y de pronto se expresan, pero también en él se desatan, entran en lucha, se borran unos a otros y continúan su inagotable conflicto.” (Foucault, 2001, p. 1011), sucesos que conllevan ha  replantearnos continuamente la postura del individuo como cuerpo político en la sociedad y como este ejerce su poder.

 

Los sueños, entendidos desde la proyección de nuestro ser  en un futuro ideal, son el eje de crecimiento de nuestra sociedad, son el vehículo por el cual el individuo maquina sus necesidades más anheladas y donde las  realidades idealizadas son el resultado del proceso de  interpretación de nuestros actos pasados, presentes y planes futuros. En los sueños el subconsciente asume desde la parte instintiva y primigenia del ser y los redibuja de forma metafórica para un autoconocimiento. “Sólo cuando el hombre haya alcanzado el conocimiento de todas las cosas [que lo conforman], podrá reconocerse a sí mismo, pues las cosas son únicamente los límites del hombre” (Nietzsche, 2000, pág. 91). Un hombre que no conoce sus límites o  sus miedos es un ser que no puede desenvolverse en una sociedad de forma libre y sin prejuicios,  ya que “las relaciones de poder operan sobre él una presa inmediata; lo cercan, lo marcan, lo doman, lo someten a suplicio, lo fuerzan a unos trabajos, lo obligan a unas ceremonias, exigen de él unos signos” (Foucault, 1998, p. 32) que el individuo no comparte por el simple hecho de no entenderlas, puesto que “… el sujeto se forma a partir de una serie de procesos y sistemas que no responden a una naturaleza originaria de la subjetividad, sino que obedecen a condiciones históricas, políticas y sociales” (Orellana, 2006, p. 173) nos lleva a la  “… contraposición entre el sujeto que ejerce su autonomía en las prácticas de sí mismo y el sujeto completamente colonizado por resortes de poder. En el primer caso, la subjetividad se despliega en un ejercicio de la libertad; en el otro, la subjetividad es una materia dócil que vive la ficción de su libertad” (Orellana, 2006, p. 403). 

 

 

El mundo necesita personas que ejerzan su libertad y se auto conozcan, es la única forma de crear una espacio armónico.

 

 

Bibliografía

 

Foucault, M. (1998). Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión. Mexico : Editorial Siglo Veintiuno.

Foucault, M. (2001). Dits et écrits (Vol. I). Paris: Quarto Gallimard.

Foucault, M. (2009). Le corps utopique. Les hétérotopies . Paris: Éditions Lignes.

Nietzsche, F. (2000). Pensamientos sobre los prejuicios morales. Madrid : Biblioteca Nueva.

Orellana, R. C. (2006). Ética y Libertad: la Pars contruens de la filosofia focultiana. En R. c. 

Orellana, Ética y Libertad: la Pars contruens de la filosofia focultiana (pág. 173). Chile: LOM.